Innovación en el aula

¿Existe una renovación en la educación?

«Si un niño no puede aprender de la forma que enseñamos, quizás deberíamos enseñar como él aprende»

Creo que la respuesta ante esta pregunta es bastante clara; . Aunque el sistema educativo actual no ayude a la modernización de la educación ni a su adaptación al momento actual, muchos docentes invierten gran parte de su tiempo en formarse y poder innovar en sus aulas dentro de las posibilidades que la ley lo permite.

El equipo docente tiene que cumplir un currículum educativo impuesto por el gobierno de la comunidad autónoma. Este currículum se basa en los conocimientos y habilidades que alumnos y alumnas tienen que adquirir durante su etapa de escolarización. Como ya comenté en una entrada anterior, esto se debe a que permite al gobierno tener resultados a corto plazo. En cambio, si promoviera un sistema educativo dando énfasis en otros aspectos los resultados serían a largo plazo, pero el gobierno solo tiene 4 años para demostrar que su sistema funciona.

Aunque el sistema educativo no ha sufrido grandes cambios a lo largo de los años, maestros y maestras han tomado las riendas de la innovación en las aulas. Vemos como cada vez más proyectos educativos apuestan por nuevas metodologías y dinámicas a la hora de hacer clase. De esta manera, el papel del profesor/a deja de ser aquél que transmite los conocimientos de manera unidireccional a tomar otro papel bastante diferente.

En diciembre de 2018 la Generalitat de Catalunya impulsó una modernización del sistema educativo muy importante. Llegó al acuerdo que se implementaría el programa Escola Nova 21 en todos los centros públicos de Catalunya. (https://www.escolanova21.cat). Este proyecto propone una actualización del sistema educativo dirigido a desarrollar competencias para la vida y un aprendizaje fundamentado en el conocimiento de cómo las personas aprendemos.

Algunas que las nuevas metodologías que los diferentes centros y maestros/as están implementando en sus aulas son: Aprender a aprender, proyectos, plan o contracto de trabajo, trabajo cooperativo, talleres o tutoría entre iguales.

Son metodologías muy diferentes al monólogo del profesor/a. Permite mantener la motivación por el aprendizaje. Además, permite trabajar valores como la cooperación y fomentar la creatividad y el trabajo en equipo.

Como hemos visto, la innovación que se realiza NO es sobre el contenido, sino en la manera de cómo lo transmitimos. Tenemos que cambiar la forma de plantear las clases. No es fácil, y requiere mucho trabajo, esfuerzo y tiempo. Pero tenemos que conseguir establecer una relación entre aquello que enseñamos y el uso que el alumnado puede darle en su día a día. Si creen que lo aprendido no tiene ningún uso, perderán motivación y lo olvidaran fácilmente.

La aparición de las TIC y la implementación de un plan TAC en el centro, ofrece nuevos recursos de aprendizaje muy valiosos. Con un ordenador, una Tablet o una pantalla interactiva, el docente adquiere nuevas herramientas e infinitas posibilidades de utilizarlas en el aula. Podemos diferenciar tres maneras de utilizar la tecnología en el centro para el aprendizaje:

Aprender de la tecnología, que consiste en la substitución de los libros de papel por libros electrónicos. Esta metodología no aporta nada nuevo ya que se podría seguir sin la necesidad de las TIC.

Aprender con la tecnología, este aspecto implica la utilización de la tecnología para el aprendizaje de una manera interactiva.

Aprender sobre la tecnología, esta última implica aprender como funciona este dispositivo y utilizar este conocimiento para el aprendizaje. Por ejemplo: crear una web, un vídeo, un blog, etc.

La combinación de las dos últimas ofrece al alumnado un aprendizaje significativo, transversal y personalizado. Para conseguirlo, es importante la formación de los docentes en su uso e implementación.

Para acabar, hay que tener en cuenta el gran avance que ha sufrido la neurociencia en los últimos años. Estudios realizados sobre neuroeducación nos ofrecen una visión de cómo aprendemos los seres humanos. Sin duda alguna, tenemos que incorporar estos estudios a nuestras metodologías. De esta forma, seremos más eficientes en nuestra labor como docente.

El principal mensaje que quiero transmitir es que hay que acabar con la metodología clásica, las clases aburridas y los libros. Innovemos, motivemos, escuchemos y sorprendamos a nuestros alumnos y alumnas.

Para acabar quiero compartir la ponencia de Agustina Lacarte titulada “El poder de reinventarnos como docentes”.

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